000 05226nab a2200349 a 4500
003 AR-ReUNN
005 20260702003245.0
008 260630s2008 ag |||||||||||||||||spa
100 1 _aParera, Aníbal F.
_961463
245 1 3 _aLa alfombra mágica Iberá / Aníbal Parera
264 1 _c2008
300 _a7 páginas
520 _aUna gran diversidad: frecuentemente se habla de Iberá como un inmenso mar de hierbas. Pero la definición encierra una injusticia: la idea implícita de homogeneidad. En realidad, la complejidad biológica de esta tiene su primera expresión en la heterogeneidad de ambientes y microambientes ya que el 20% del sistema son lagunas de superficies limpias, el 90% están constituidas por embalsados. Estos últimos son suelos, producto de la acumulación de materia orgánica debido a permanente saturación. La laguna Iberá, al sudoeste presente los embalsados más firmes, allí se restringe el centenar de ciervos de los pantanos. El lado este, es zona de frecuentes desprendimientos; allí se encuentran yacarés. En el único bosque de embalsado de la laguna, que vive una población de zorro de monte, relación con una colonia de nidificación de aves acuáticas. En los manchones puros de pehuajó existe una acusada abundancia de federales. Heterogeneidades sutiles como ésta, contrastan con otras más dramáticas: en el norte de la laguna extensas y frondosas praderas subacuáticas. Muchos peces encuentran allí su paraíso. Cada tipo de pradera tiene una fauna particular de artrópodos asociada. En este microambiente las condiciones químicas del agua cambian notablemente a lo largo del día, debido a las actividades metabólicas de las plantas. Esteros y lomadas: la laguna Iberá presenta regularidad y correspondencia en lagunas de la banda oriental del sistema, de forma y disposición similar. En el norte y centro se hallan micro lagunas subcirculares, insertas en la matriz del estero, ofrecen variantes y presentan condiciones propias. Los esteros de este sistema son particulares, con sus pares toponímicos de la región Chaqueña. La principal diferencia es el camino sucesional de un estero chaqueño va en dirección de una comunidad terrestre con compensación en zonas aledañas que sufren un proceso de esterificación. Los correntinos, en cambio son estables, con un lento avance centrípeto sobre las lagunas. Las lomadas se hacen más frecuentes e importantes hacia el oeste y constituyen luego la separación entre los distintos sistemas de esteros como Batel, Santa Lucía, Riachuelo y otros. La productividad de estas lagunas suele ser también muy alta. Por qué conservar el Iberá: en un reciente documento se insiste sobre la valorización de los humedales en virtud de sus funciones, productos y atributos. El sistema del Iberá, cumple varias de las primeras, regula el ciclo de aguas, retiene sedimentos y nutrientes, produce y exporta biomasa y es potencial fuente de los segundos, recursos silvestres, forrajeros, agua, tiene como atributos una alta diversidad biológica y apreciable peculiaridad cultural. Según Humedales para las Américas, Iberá es un ambiente de singular importancia y características únicas que merecen conservarse. La conservación de un ambiente natural implica costos para los sectores involucrados: el costo de la conservación está en quién cede las tierras, reorienta la marcha de algún proceso productivo, en la restauración, control ulterior, manejo, etc. Si no existieran, no será tan difícil concretar las figuras de conservación existentes. Para entender este aspecto, hay una comparación con el Gran Pantanal Brasileño. Este hoy amenazado, y su conservación depende de su aún más grande cuenca, los nueve ríos que lo alimentan arrastran todo hacia él, agroquímicos, desechos urbanos e industriales. En cambio, Iberá recibe el agua del cielo. Es un sistema poco influido por lo que pasa afuera. Su capacidad de mantenerse estable por sí mismo es mucho mayor. Podemos decir que el Iberá se conserva solo. Su costo es relativamente bajo. En sectores como la laguna Iberá, donde desde 1983 las autoridades de la Reserva Provincial Iberá apostaron al control del furtivismo. Seis años después de suspendida la caza, el resultado era asombroso. Por lo menos los animales más notables estaban allí de nuevo. El peor error sea pensar que Iberá deba permanecer intocado, pues manejado en términos sustentables: ecoturismo, extracción consciente de recursos faunísticos, agua, etc.; puede sin dudas significar una magnífica fuente de ingresos para la zona.
650 4 _aFreshwater Fish
_9117439
650 4 _aPeces de Agua Dulce
_96471
650 4 _aEsteros del Ibera
_99237
650 4 _aHumedales
_95331
650 4 _aFlora
_92055
650 4 _aFauna
_99890
650 4 _aBiodiversidad
_99238
650 4 _aReserva Natural
_99697
650 4 _aConservación
_96782
650 4 _aCorrientes
_94086
650 4 _aPantano
_962803
650 4 _aLagunas
_93932
650 4 _aInland Waters
_9117440
650 4 _aArgentina
_94258
773 0 _tVida Silvestre
_x0326-3681
_gn. 35 (1993)
_w238248
942 _cART
035 _a(INICN)56292
001 238250
999 _c238250
_d238250
040 _aAR-ReUNN
_bspa
_cAR-ReUNN
_eaacr2