La saliva, flujo y Ph en relación a la actividad cariogénica.
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ArtículoEditor: 2016Descripción: 6 páginasTema(s):
En: UNNE Facultad Odontología v. VIII n. 1 (2015)Resumen: La caries dental es una enfermedad infectocontagiosa de etiología multifactorial que produce una infección final destructiva sobre el esmalte, la dentina y el cemento dentario; puede afectar a cualquier persona y es la causa más importante de la pérdida de dientes en los más jóvenes. La caries dental puede ser detectada en un examen clínico de rutina presentándose sobre el esmalte de los deitnes, como manchas blancas que con el avance del tiempo puede llegar a causar pequeñas fracturas o cavidades. La aparición y progreso de la caries se debe a la intervención de varios factores etiológicos imprescindibles para que se inicie la lesión, como la microbiótica local representado por la saliva y los dientes, la dieta rica en azúcares y harinas, y el tiempo, que permite esclarecer de una forma más precisa la formación de esta enfermedad. La saliva estabiliza el pH por su concentración de carbonatos y fosfatos y cuando la higiene bucal es deficiente, el pH es ácido y óptimo para desmineralizar las superficies dentarias con un alto riesgo de inicio de caries.
La caries dental es una enfermedad infectocontagiosa de etiología multifactorial que produce una infección final destructiva sobre el esmalte, la dentina y el cemento dentario; puede afectar a cualquier persona y es la causa más importante de la pérdida de dientes en los más jóvenes. La caries dental puede ser detectada en un examen clínico de rutina presentándose sobre el esmalte de los deitnes, como manchas blancas que con el avance del tiempo puede llegar a causar pequeñas fracturas o cavidades. La aparición y progreso de la caries se debe a la intervención de varios factores etiológicos imprescindibles para que se inicie la lesión, como la microbiótica local representado por la saliva y los dientes, la dieta rica en azúcares y harinas, y el tiempo, que permite esclarecer de una forma más precisa la formación de esta enfermedad. La saliva estabiliza el pH por su concentración de carbonatos y fosfatos y cuando la higiene bucal es deficiente, el pH es ácido y óptimo para desmineralizar las superficies dentarias con un alto riesgo de inicio de caries.